Skip Ribbon Commands Skip to main content
Sanofi
Share This

Fasciola Hepática


Importancia económica y distribución geográfica

En los vacunos las pérdidas en producción pasan generalmente inadvertidas. El curso de la enfermedad es lento. Los signos que pueden estar presentes son: reducción en la ganancia diaria de peso, menor conversión alimenticia y menor producción láctea. Se han reportado reducciones en la ganancia de peso del 8-28%. Por otro lado, las pérdidas pueden llegar a cifras importantes si consideramos los decomisos de hígados afectados. Por ejemplo en Neuquén, prácticamente el 100% de los hígados son decomisados por esta enfermedad. La incidencia es muy alta en la zona de pre-cordillera, E. Ríos, San Luis, Córdoba, Corrientes y Sierra de la Ventana (Bs. As.). Durante el 2001-2003 se han detectado casos en Azul, Olavarría, Las Flores, Chivilcoy y otras localidades de la Provincia de Buenos Aires.

Agente

El parásito adulto es un verme chato con forma de hoja de laurel, de 2-3 cm de largo por 1 cm de ancho. Su color es pardo y en su superficie se presenta un dibujo ramificado.
Es hermafrodita. Se localiza en los conductos biliares del hígado y se alimenta de sangre. También secreta sustancias tóxicas.

Ciclo de vida

La Fasciola adulta pone de 500 a 20.000 huevos por día en los canalículos biliares, siendo arrastrados por la bilis y eliminados con la materia fecal. En el exterior, evolucionan en pocos días, y de cada huevo emerge un miracidio que nada activamente hasta encontrar a un caracol de aguas dulces (Limnaea viatrix). Una vez en su interior, evoluciona a Esporocisto, Redia y Cercaria. Este período -desde la penetración en el caracol hasta la salida de la Cercaria- tarda de 1 a 3 meses. Ya fuera del caracol, la Cercaria se enquista sobre plantas acuáticas. Evoluciona entonces a un estado -ya infectivo- denominado Metacercaria. El animal la ingiere con el pasto, y desde el intestino llega al hígado. En el hígado las fasciolas inmaduras deambulan durante 6-8 semanas, alimentándose del tejido hepático. Transcurridas las 8 semanas, penetran en el conducto biliar y se alimentan de la sangre de las lesiones que producen.

Patogenia

Hay que remarcar que no todos los estadíos de F. hepatica ocasionan el mismo nivel de daño. Por diversas experiencias, se comprobó que los estadíos más dañinos son los parásitos adultos y los inmaduros de más de 8 semanas.
1. La aparición de anemia comienza luego de las 8 semanas post-infestación

La aparición de anemia coincide con la presencia de formas inmaduras de más de 8 semanas y adultos en los conductos biliares. Estos parásitos -una vez que se encuentran en el sistema biliar- comienzan a succionar sangre y a liberar productos tóxicos que hacen perder más sangre, la que pasa al intestino. Esa pérdida de sangre lleva, con el transcurrir del tiempo, a una anemia.
Cuando se observan los resultados de una experiencia con animales infestados versus animales controles sanos, se verifica que a partir de las 12 semanas posteriores a la infestación, ocurre una caída brusca de los glóbulos rojos en los animales infestados.
2. La Fasciola Hepática en el conducto biliar causa disminución de las proteínas plasmáticas
La llegada de los estadíos inmaduros a los conductos biliares no sólo coincide con la aparición de la anemia, sino que además causa una disminución de las proteínas plasmáticas, fundamentalmente albúmina. Cuando el parásito está alojado en el conducto biliar, al succionar sangre y lesionar, permite la salida o escape de proteínas plasmáticas que se pierden por el tracto digestivo. El animal intenta compensar estas pérdidas, pero al estar el hígado - principal sintetizador de proteínas- afectado, se produce la descompensación.¿Qué relevancia tiene todo esto? Las pérdidas, compensadas o no, redundan en un gasto energético extra que no será utilizado para producción.
La disminución de la albúmina fue claramente demostrada en estudios realizados en Escocia, donde bovinos infestados con 1000 metacercarias, sufrieron una caída brusca de esta proteína en suero, luego de 8 semanas de infestados.

3. Los estadíos de más de 8 semanas interfieren en las ganancias de peso

Los estadíos de más de 8 semanas son los que mayores pérdidas ocasionan. Esto se observó en una experiencia comparativa de la evolución de peso de animales infestados con controles sanos. Las ganancias de peso se vieron afectadas mayormente en el grupo de bovinos infestados luego de transcurridas 8 semanas de la infestación.

Síntomas

Los principales son debilidad, decaimiento, falta de apetito, edemas en las zonas en declive, palidez de las mucosas (ojos, boca, vulva), pérdida de peso o bajas ganancias, baja fertilidad, diarrea, aborto y ocasionalmente muerte.

Lesiones

El hígado es el órgano que se afecta severamente debido al pasaje, y fundamentalmente a la permanencia, de las fasciolas de más de 8 semanas y de adultos. La reacción que se observa es el reemplazo del tejido hepático noble (normal-funcional) por tejido de cicatrización (no funcional), por lo tanto el cuadro patológico que domina es una fibrosis. Esta se incrementa sobre todo en los conductos biliares, los cuales se observan engrosados, inclusive cerrados y pudiendo estar calcificados, impidiendo el normal flujo de la bilis al intestino.
También hay que destacar que estas lesiones favorecen la proliferación del Clostridium haemolyticum, determinando la aparición de Hemoglobinuria bacilar, la que ocasiona la muerte súbita de animales aparentemente sanos. En la necropsia se observa un gran infarto en el hígado.

Diagnóstico

La Fasciolasis en el bovino es de difícil diagnóstico, ya que generalmente es de curso lento y por lo tanto los síntomas no son muy evidentes, salvo cuando la enfermedad ha avanzado y ya las pérdidas productivas son muy grandes.
Un examen complementario muy útil es la detección de huevos en la materia fecal. Otra posibilidad es la búsqueda del huésped intermediario (el caracol Limnaea viatrix) en lugares húmedos.
Las especies animales tienen distinto grado de susceptibilidad:

Control

Para realizar un control apropiado es imprescindible conocer la dinámica estacional de la infestación en áreas endémicas. Es así que en las estaciones cálidas (primavera-verano) se acelera el ciclo evolutivo, produciéndose un mayor número de metacercarias en menor tiempo y aumentando la posibilidad de infestación de los animales.
Para hacer un control más integral se debe apuntar a:
Reducir el número de F. hepatica en los huéspedes definitivos y así disminuir la contaminación de los caracoles. (Tratamiento antiparasitario)
Reducir las poblaciones de Limnaea viatrix para evitar la diseminación del parásito en los huéspedes intermediarios (en zona endémica).
Evitar la coincidencia huésped-parásito utilizando medidas de manejo.
Para eliminar las F. hepatica en los bovinos se debe tener en cuenta que las mayores posibilidades de infestación son en primavera-verano. Por lo tanto los tratamientos antiparasitarios deben hacerse en primavera y otoño. Existen distintas drogas con diferentes niveles de eficacia según el estadío, seguridad y vías de aplicación.
Para reducir las poblaciones de caracoles se puede utilizar sulfato de cobre, aplicándolo al final del verano y realizando otra aplicación al final de la primavera. Y finalmente, para evitar que los animales tomen contacto con las metacercarias, se deben conocer los potreros problema, impidiendo que pastoreen zonas anegadas.

IVOMEC IVOMEC F® es el producto de Merial que contiene ivermectina al 1% y clorsulon al 2%. Se aplica a razón de 1 ml/50kg de peso y es efectivo para el control de nematodos, parásitos externos y Fasciola hepatica adultos e inmaduros de más de 8 semanas hasta un 90%.

DOVENIX SUPRA DOVENIX® SUPRA es un fasciolicida y nematocida inyectable que contiene nitroxinil al 34 %. Actúa sobre formas adultas e inmaduras de la Fasciola hepatica. Se aplica subcutáneamente, a la dosis estándar de 10 mg/kg de peso (1,5 ml cada 50 kg de peso, ó 0,3 ml cada 10 kg de peso), y se recomienda incrementar la dosis a 13 mg/kg (2 ml cada 50 kg. de peso) en el caso de Fasciolasis aguda..

 

©2014